El trabajo se centra tanto en el desarrollo de las habilidades técnicas de la persona que ata como en la conciencia corporal de la persona que es atada.
Se busca que la persona que ata adquiera conocimientos sobre las técnicas de cuerda y el manejo del cuerpo, primero el propio y después el de la persona atada.
Asimismo, la persona atada debe comprender cómo funciona su propio cuerpo y cómo utilizarlo para vivir un shibari más eficiente, seguro y satisfactorio.
Dentro del campo de la erótica personal, no hay trucos mágicos ni soluciones universales. No ofrecemos un repertorio de consejos efectistas, sino que abordamos cómo analizar lo que sucede en la interacción erótica (antes, durante y después), cómo nos afecta a cada uno y qué herramientas tenemos para gestionarlo de forma adaptativa.
Tanto de quien ata como de quien es atado. Es la técnica que ocupa la mayor parte de la formación por razones de seguridad y procedimiento.
Al mismo tiempo, es la más exigente: requiere mayor esfuerzo por parte del alumnado y conlleva un mayor número de correcciones por parte de los formadores.
En el método #MSAFE no empleamos formas canónicas ni patrones estandarizados. La técnica propia del estilo busca fomentar la creatividad y la adaptación de la atadura a las personas y al instante que están viviendo, integrando las herramientas de gestión con el movimiento del cuerpo a través de la cuerda.