Segunda visita de Yagami Ren al Kinky Club. En su primer taller nos dejó a todos sorprendidos y con ganas de más. Para esta segunda ocasión, su propuesta era claramente diferente a todo lo visto hasta la fecha en talleres de shibari fuera de Japón.
Propuesta del taller
Objetivo del taller: sexualizar la práctica cotidiana del shibari, empleando técnicas SM orientadas a facilitar la obtención de placer y el establecimiento de una actitud y mentalidad abiertas al juego.
A título personal, ya en su primera visita había aprovechado para tomar algunas clases particulares con él, y en esta ocasión, como tenía que hacer una escala de varios días, estuve toda una semana en modo intensivo, mañana y tarde.
Lo inesperado llegó al finalizar la última clase privada, cuando me sometió a un examen sorpresa; tras él, tomó un papel, bote de tinta y pincel, y me extendió un certificado autorizándome a enseñar en su nombre y reconociéndome como instructor del Yagami Ryu, con sello rojo shomein (証明印) incluido.
Durante esas jornadas le comenté que estaba acondicionando un nuevo local para trasladar la actividad y centrarlo en la enseñanza, sin tanta actividad social. Incluso visitamos las obras. Tras tres años atendiendo el local tres noches por semana necesitaba un cambio.
Una de las actividades ponemos en practica en sus visitas es aprovechar su habilidad como calígrafo para que haga una demostración y unas láminas para los alumnos con frases o sus nombres. En esta edición trajo desde japón unos largos rollos de papel en los que escribió sendas frases. No nos ofreció la traducción; simplemente verle pintarlos nos dejó maravillados.
Una vez seca la tinta, enrolló ambas tiras de papel, se acercó a mí y me dijo: «Toma, las fudas para tu próximo dojo».
En una puede leerse: Koi Suru Nawakai (恋する縄会); y en la otra, Yagami Ren Ryu (鵺神流).